Esta singularidad describe la particular manera que tenían los mayas de multiplicar
números de más de dos digitos. Concretamente hablamos del principio Tzeltal, que vivían en lo que hoy conocemos como el estado
de Chiapas en México.
Lo hacían como nosotros pero gráficamente, con líneas y sumando intersecciones.
Los mayas destacaron por su dominio de las matemáticas y la astronomía, hasta el
punto de que calcularon de una manera sorprendentemente exacta la duración de un año, o lo que es lo mismo, lo que tarda la
Tierra en dar la vuelta al Sol.